12/06/2025
Dios es el autor de la vida, ¿Alguna vez te has detenido a pensar en cuándo comienza la vida?
Vivimos en un mundo que debate constantemente sobre ese punto. Pero si queremos encontrar la verdad, vayamos al único lugar seguro: la Palabra de Dios.
Hay un versículo que me conmueve profundamente. Está en Job 31:15 (TLA) y dice:
«¿Acaso no fue Dios quien nos creó en el vientre de nuestras madres? ¿No fue él quien nos dio forma dentro de ellas?»
No somos casualidad. No somos un conjunto de células sin propósito. Dios mismo nos formó, nos dio forma, nos soñó antes de ver la luz del mundo.
Y esto no es un pensamiento aislado. Mira lo que dice Jeremías 1:5:
«Antes de que te formara en el vientre de tu madre, ya te conocía; antes de que nacieras, ya te había elegido…»
¡Dios no solo nos forma, sino que nos conoce y escoge antes de nacer! Para Él, cada vida tiene valor y propósito desde el principio.
El Salmo 139:13-16 lo expresa con una ternura que toca el alma:
«Tú fuiste quien formó todo mi cuerpo; tú me formaste en el vientre de mi madre… ¡Aún no había vivido un solo día, cuando tú ya habías decidido cuánto tiempo viviría!»
Desde el vientre, Dios está escribiendo nuestra historia. No hay espacio aquí para pensar que la vida humana puede ser descartada o interrumpida por decisión humana.
Cuando María visitó a su prima Isabel, algo asombroso ocurrió. El bebé en el vientre de Isabel —Juan el Bautista— saltó de alegría al oír la voz de María (Lucas 1:41-44). ¿Sabes lo que eso significa? Que incluso desde el vientre, hay conciencia, hay emoción, hay vida.
Y Dios lo reafirma en Isaías 44:2:
«Yo te formé desde antes que nacieras»,
y en Isaías 49:1:
«Desde antes de nacer, Dios me llamó».
Entonces, si Dios da la vida, ¿quiénes somos nosotros para decidir cuándo debe terminar?
El ab**to no es simplemente una “decisión personal”. Es ir en contra del diseño de Dios, del valor que Él mismo ha dado a cada ser, aún en el vientre.
No se trata de condenar, sino de despertar. Se trata de recordar que cada latido en el vientre lleva la firma del Creador.
🕊️ Y tú, si supieras que en ese vientre está una vida que Dios conoce, forma y ama… ¿te atreverías a quitarla?