06/03/2020
Reutilizar el aceite quemado en los vehículos automotores pone en riesgo la vida del motor, el cual requiere de lubricación y viscosidad para que las piezas internas puedan funcionar con normalidad.
El aceite de motor se ensucia con el recorrido de los kilómetros, perdiendo lubricación. Al no lubricar, la fricción entre las piezas del motor y la temperatura aumenta, generando un desgaste mayor y a un ritmo acelerado.
Cuando el motor requiere de cambio de aceite presenta un ruido persistente, más fuerte del acostumbrado; la luz de alerta del tablero indica que se verifique el motor, al verificar el aceite ha disminuido la cantidad del lubricante y se presenta un olor fuerte proveniente del motor.
El uso del lubricante quemado puede tapar el filtro; rayar el cigüeñal, las conchas de bielas, cojinete y las bielas, las cuales en los actuales momentos presentan costos elevados y difícil de adquirir.