08/31/2026
Las cinco cosas que estoy aprendiendo de la telenovela “pobre víctima” de Julián Álvarez y el Atlético de Madrid:
1. No firmes con tu presente algo que tu futuro podría no estar dispuesto a cumplir.
Aceptamos relaciones o compromisos pensando solamente en lo que necesitamos hoy, pero no pensamos en el mañana. El futuro también se negocia en el presente.
2. Tener derecho a cambiar de opinión, no significa estar libre de las consecuencias.
La libertad adulta no consiste simplemente en poder elegir. Consiste también en hacerse responsable del costo de las elecciones anteriores.
3. No enciendas el puente que todavía necesitas para cruzar.
Procura salir correctamente, no destruyas el lugar donde estás. Mucho menos, si aún no está asegurado. Puedes cerrar una etapa sin destruirla.
4. Arregla las cosas en privado.
Cuando tenemos un problema con alguien (por ejemplo, la pareja), existe una gran tentación de buscar aliados, amigos, familiares, compañeros, colegas o incluso, redes sociales.
No deberíamos hacer eso, porque una vez que se hace público el problema, entra el orgullo. Eso es lo que actualmente está sucediendo con este jugador que un día se despertó y dijo: “tengo otro sueño”, quizá ya le estaban hablando al oído, uno nunca sabe.
5. No confundas un sueño, con una estrategia.
Querer algo intensamente, no significa que ya se crearon las condiciones para llevarlo a cabo. ¡Ni que fuera magia!
En el caso de Julián Álvarez, hay un contrato, hay dinero, hay reglamentos, hay otro club, hay intereses comerciales, hay reputación, hay compañeros y aficionados.
En nuestra vida ocurre igual:
“Quiero comenzar de nuevo”
“Quiero irme de aquí”
“Quiero un nuevo trabajo”
Todo esto puede ser legítimo. Sin embargo, a veces tomamos la decisión correcta en el momento incorrecto.
Podemos tener razón en querer marcharnos, cambiar, crecer o buscar algo mejor… y aun así equivocarnos en el momento, la forma o la estrategia.
Moraleja:
“Nunca permitas que la urgencia por llegar a tu próximo capítulo te haga cerrar mal el capítulo que todavía estás escribiendo.”
Y esa, ya no es una reflexión sobre el futbol , es sobre la vida…