21/07/2013
LA HISTORIA MÁS LARGA
Capítulo 1 - LOS PIONEROS
De cómo un ingeniero y un aristócrata dieron vida a una leyenda
Eran los albores del Siglo XX, se vivía en Inglaterra una época de progreso y refinamiento, con algún toque romántico.
La industria en auge tentaba a muchos empresarios y aventureros ante un mercado mundial ávido en casi todo tipo de industria e Inglaterra con la Revolución Industrial ya madura, estaba en condiciones ideales de desarrollar esas aventuras.
El mundo automovilístico era por entonces incipiente, y las condiciones permitieron que muchos de esos proyectos pudieran tomar vida y perdurar.
Por aquel entonces, en 1904, en Manchester se produjo un encuentro, una reunión de dos hombres muy diferentes, que dio lugar al surgimiento de una empresa... y de una leyenda.
Uno, ingeniero mecánico de 41 años, empresario, propietario de una fábrica de grúas y dinamos. Hijo de un molinero y obsesionado por los automóviles y por la perfección de sus obras.
Aristócrata el otro, de familia terrateniente, con estudios en Cambridge y vida de aventurero. A los 27 años ya había marcado un fabuloso record mundial de velocidad en tierra (93 millas x hora en 1903 en Dublin), aficionado a los globos aerostáticos y al snobismo de los automóviles, era también un experto conductor.
Estos datos corresponden nada menos que al prestigioso ingeniero Frederick Henry Royce y al honorable Charles Stuart Rolls respectivamente. Al ingeniero Royce y a su obsesión por la calidad se debe que al Rolls Royce se lo clasifique como "el mejor coche del mundo".
Algunas de las frases del ingeniero inglés eran:"Pequeños pensamientos hacen la perfección, pero la perfección no es un pequeño pensamiento", y "Sea lo que fuere, correctamente ejecutado, aunque sea modesto es noble".
Y una de sus mejores observaciones en este sentido fue "La calidad permanece largo tiempo mientras que el precio es olvidado".
Por aquellos tiempos, Royce ya había construido de forma artesanal un primer prototipo, se trataba de un vehículo con motor de dos cilindros. Se destacaba por la suavidad de su funcionamiento, producto de la obsesión por la perfección de los detalles de su constructor.
El Honorable Charles Rolls lo probó y quedó impactado. Pero como el aristócrata era además un "pionero del marketing", le pidió prestado el prototipo a Mr. Royce (si... se lo pidió prestado).
Inmediatamente viajó a Londres y convenció a su socio comercial Mr. Claude Johnson para promocionarlo a través de un largo viaje, cuya primera etapa estaría en París.
Capítulo 2 - SPIRIT OF ECSTASY - Primera parte - De donde se habla de diosas plebeyas y de murmuraciones
Fantasías románticas y murmuraciones rodean la historia de la más reconocida mascota de automóvil del mundo.
Descripta por su creador, el escultor Charles Sykes, como "Una pequeña y graciosa diosa, “The Spirit of Ecstasi”, eligió viajar por carretera como su supremo deleite y ubicada sobre la proa de un automóvil Rolls Royce salió a pasear con el sonido musical de sus ropas meciéndose al viento."
Los primeros automóviles Rolls Royce, no fueron distinguidos con mascotas en el radiador, pero por 1910, la Empresa estaba preocupada al notar que algunos propietarios añadían "inapropiados ornamentos" a sus vehículos.
Mr. Claude Johnson, entonces director gerente de Rolls Royce Motor Cars, fue encargado de conseguir algo mas dulce, digno y gracioso.
Busco a Charles Sykes, un joven artista amigo y graduado del London`s Royal College of Art. Sykes ya había antes presentado a Lord Montagu of Beaulieu (padre del actual barón) una mascota personal para su Rolls Royce Silver Ghost.
La “mascota” había sido tímidamente llamada “The Whisperer”, y había sido modelada sobre la graciosa forma de Eleanor Thornton, secretaria de Su Excelencia y solo por murmuraciones, su querida.
Lo solicitado por Claude Johnson a Sykes, tenia que evocar algo del espíritu de mítica belleza de Nike, cuya graciosa imagen era admirada en El Louvre. Pero Sykes no estaba muy convencido. Creía que una representación más femenina, era mucho mas apta.
Ciertamente, era a Miss Thornton a quien el tenia en mente. “The Spirit of Speed”, como él llamo a la escultura, tiene una innegable reminiscencia de “The Whisperer”.
Fue Claude Johnson quien encontró la más feliz denominación de “The Spirit of Ecstasy”. Sin embargo, en los Estados Unidos la mascota es llamada “The Flying Lady”. De una u otra forma, la mascota fue moldeada en bronce. La figura de alrededor de 7 pulgadas de alto, fue puesta en producción en 1911.
Las “Spirit of Ecstasy” de hoy, se elevan a 3 pulgadas y, por seguridad, son montadas en un mecanismo de resorte diseñado para retraerse instantáneamente dentro de la cubierta del radiador si se lo empuja en cualquier dirección.
Existe la creencia de que las mascotas son hechas en plata ma**za. A lo largo de los años, han sido utilizados diferentes metales, pero nunca plata. En los primeros tiempos, fue usado metales blancos, ahora se hacen en acero inoxidable pulido brillante.