25/10/2018
La Importancia de Mantener los Inyectores Limpios
Los inyectores son electroválvulas que se abren y se cierran de manera muy precisa para inyectar, mediante pulverizaciones, combustible a la cámara de combustión. Allí, en el caso de los motores diésel, el combustible se mezcla con aire a alta presión y temperatura dentro del cilindro, inflamándose rápidamente de forma espontánea, y provocando la combustión. En el caso de los motores gasolina, será necesaria una chispa generada por las bujías para que ocurra la combustión y el motor arranque.
Como cualquier otra parte del motor, los inyectores también sufren desgaste y acumulan cierta suciedad con el tiempo. Es habitual que el propio combustible contenga residuos, que, habitualmente, se quedan en el filtro de combustible, pero es normal que algunos traspasen el filtro y entren en el sistema.
Cuando los inyectores están sucios, la pulverización de combustible se vuelve irregular, provocando fallos en el motor. Si la suciedad no es excesiva, estos fallos pueden ser leves, como que simplemente notemos los conocidos “tirones” cuando aceleramos y desaceleramos o que notemos un incremento de emisiones por el escape. Sin embargo, cuando la suciedad es muy acusada, se puede llegar a bloquear alguno de los inyectores, dejando de funcionar el cilindro al que alimenta de combustible dicho inyector.
La mejor opción en estos casos es la prevención y, para ello, desde Krafft recomendamos utilizar con regularidad aditivos específicos pre-combustión para la limpieza de inyectores, como el aditivo de gama profesional Wynn’s Diesel Extreme Cleaner, para motores diésel, o el aditivo Wynn’s Petrol Extreme Cleaner, para motores gasolina. Estos aditivos se añaden al depósito de combustible y van arrastrando la suciedad acumulada en los inyectores, realizando una limpieza de los mismos y restableciendo una correcta combustión, mejorando así el rendimiento del motor. Este tipo de aditivos, además, protegen y lubrican eficazmente los inyectores y mantienen limpias las válvulas EGR, ayudando también a reducir las emisiones que estén provocadas por una mala combustión.