07/12/2025
😳🇲🇽 “En el partido del mundial 94, en quedamos eliminados ante Bulgaria, un jugador se me acercó y me pidió que le diera gracias a nuestro entrenador de no haberme metido a jugar, me dijo que tenían mucho miedo, sabían que si yo entraba ellos perdían.”
“Yo estaba en el banquillo, sufriendo cada minuto, viendo cómo ese partido contra Bulgaria podía darnos una oportunidad histórica. Cuando recibimos aquel gol, sentí que el mundo se me venía abajo. Y en los tiempos extra, mientras el estadio entero pedía mi entrada —mis compañeros volteando, el público gritando, la desesperación en el aire— yo solo pensaba en ayudar, en entrar y cambiar el destino del juego. Pero Miguel tenía miedo de descomponer al equipo. Me lo dijo varias veces: que era un riesgo, que tenía temor, que quizás era mejor llegar a los penales. Yo insistía que era el momento de arriesgar, de dar un paso adelante, de apostar por la victoria. Pero él seguía dudando… y mientras pensaba, el partido se nos fue de las manos.”
“Cuando terminó el encuentro y caminaba hacia el túnel, un jugador de Bulgaria corrió hacia mí, me abrazó y me dijo algo que jamás voy a olvidar: ‘Dale las gracias a tu entrenador por no meterte. Mis compañeros estaban aterrados de que jugaras. Si entrabas, psicológicamente nos ganaban. No entendemos cómo no te pusieron, ni siquiera para los penales.’ Ese mensaje me atravesó el alma. Porque yo también sentía que ese era el momento, que esa era nuestra oportunidad de hacer historia fuera de México. Y por una decisión técnica —una duda, un miedo, un cálculo mal hecho— la gloria se nos fue. Esa tristeza, esa sensación de haber tenido el destino en la mano y no haberlo tomado, es algo que nunca se olvida.”
👉 Hugo Sánchez (1995), sobre la noche en la que México estuvo más cerca que nunca de hacer historia en un Mundial… y la dejó ir. 🇲🇽