30/09/2025
Padre de la velocidad, que estás en las carreteras,
Santificado sea tu nombre, y tu potencia en cada motor.
Venga a nosotros tu adrenalina, y que nuestra pasión por los autos sea fuerte.
Hágase tu voluntad en cada carrera, y que nuestros vehículos sean rápidos y seguros.
Danos hoy el combustible para seguir adelante, y perdona nuestras faltas en el volante.
No nos dejes caer en la tentación de la velocidad excesiva, y líbranos de los accidentes.
Porque tuya es la velocidad, la potencia y la adrenalina, por siempre jamás. Amén.