06/11/2013
La limpieza del motor es tanto o más importante aún que
la limpieza exterior del automóvil. De la misma manera
que la falta de cuidados deteriora la pintura y las
vestiduras de los interiores, el motor puede comenzara
sufrir daños por deterioro si no se lava a conciencia de
vez en cuando. Desde luego, la limpieza del motor es
independiente de la revisión en un taller mecánico y la
afinación.
El tiempo generalmente recomendado para lavar el motor
es cada tres meses, aunque si el uso que se le da a l
vehículo es intenso y muy constante, hacerlo con mayor
frecuencia le vendría mejor. Con el lavado puedes
detectar si existen fugas, aunque sean pequeñas, o
fallas de algún tipo.
No necesariamente lo tiene que hacer uno mismo. En
muchos lavados de coches se brinda el servicio de
lavado del motor junto con el exterior del coche y el
aspirado de los interiores. Ellos utilizan agua muy
caliente a alta presión. Entre las propiedades del agua
no se cuenta la de eliminar la grasa pero con una
presión elevada sí que puede hacerlo. Además, la
temperatura también afloja el aceite. Utilizan también
una combinación de líquidos especiales para realizar un
mejor trabajo y en menos tiempo.
Si uno se decide a hacerlo por si mismo, debe recordar
que las partes más sensibles son las mangueras del
circuito de refrigeración, las correas y las conexiones,
así como los cables del sistema eléctrico. Son estas
partes las que se deben cuidar más para no dañarlas con
el agua. Es importante que quien quiera que lave el
motor de tu vehículo tenga especial cuidado con éstas
piezas.
La mejor forma de hacerlo es con una compresora que
dispare agua a presión como las de los autolavados. Si
no se cuenta con ella, la segunda mejor opción es
utilizar el líquido limpiador y un pincel. Es más latoso y
requiere mayor atención al detalle pero los resultados
son estupendos. Es necesario asegurarse de que el
solvente que se utilice no esté elaborado a base de
polímeros, es decir, que no sea un derivado del petróleo,
porque estas sustancias corroen las partes de caucho.
Para comenzar la limpieza propiamente dicha hay que
desconectar el motor. También es recomendable colocar
algún balde o charola donde puedan caer los residuos
tanto líquidos como sólidos. Muchas de las sustancias
que se utilizan en el motor son dañinas y pueden
contaminar el agua o la tierra si dejas que caigan en
ellos. El motor debe estar frío para evitar inhalar vapores
tóxicos y nocivos.
Antes de terminar el trabajo, hay que enguajar muy bien
cada pieza y retirar el exceso agua que pudiera quedar
con un paño seco. Lo mejor es evitar también que
queden pelusas que pudieran atorarse o tapar las
válvulas de algún mecanismo. Es una labor algo pesada
pero garantiza el buen funcionamiento del motor, y
ahorra molestias y gastos.