19/01/2026
⚠️👉Cuando un vehículo comienza a dar tirones al acelerar, muchos piensan en problemas de combustible, bujías o inyectores. Sin embargo, una causa menos conocida pero bastante común es un sensor de cigüeñal sucio o con fallas intermitentes. Aunque suene técnico, es un tema que todo conductor debería entender, porque afecta directamente el rendimiento del motor y puede incluso dejarte varado si no se atiende a tiempo.
¿Qué pasa cuando el sensor de cigüeñal está sucio?
Con el tiempo, este sensor puede acumular partículas metálicas, suciedad del motor, aceite o residuos de combustión que afectan su capacidad para detectar correctamente el giro del cigüeñal. Un sensor sucio no necesariamente está dañado, pero empieza a enviar señales erráticas o débiles, lo que hace que la ECU pierda sincronización y genere fallos en la combustión.
Síntomas comunes de un sensor de cigüeñal sucio:
• Tirones o jaloneos al acelerar.
• Ralentí inestable o el motor se apaga inesperadamente.
• Fallos al encender el motor o arranques prolongados.
• Pérdida intermitente de potencia.
• En algunos casos, se enciende el testigo de “Check Engine”.
• El motor puede detenerse en marcha y volver a encender tras unos minutos (fallo intermitente).
¿Por qué se ensucia este sensor?
El sensor de cigüeñal generalmente está ubicado cerca del volante del motor o en el bloque del motor, en zonas donde hay presencia de aceite, vapores calientes y partículas metálicas provenientes del desgaste natural del motor. Cuando no hay una buena limpieza o mantenimiento preventivo, estas partículas se adhieren al sensor, impidiendo una lectura precisa.
¿Cómo se soluciona?
1. Diagnóstico con escáner: Aunque no siempre aparece un código de error, un buen escaneo puede mostrar lecturas inestables del CKP.
2. Limpieza del sensor: En muchos casos, simplemente retirarlo y limpiarlo cuidadosamente con limpiador de sensores o alcohol isopropílico puede solucionar el problema.
3. Verificar el conector y cableado: A veces el problema no es el sensor, sino la conexión suelta o con sulfatación.
4. Reemplazo si está dañado: Si el sensor tiene fisuras, desgaste o sigue fallando tras la limpieza, es necesario reemplazarlo.
Conclusión:
Un sensor de cigüeñal sucio puede pasar desapercibido hasta que el motor empieza a comportarse de forma errática. Si tu auto presenta tirones, apagones intermitentes o problemas para arrancar, no lo ignores. Detectar este tipo de fallas a tiempo puede evitar daños mayores en el motor o en el sistema de encendido.