01/07/2026
El sistema inmovilizador impide que el motor arranque con una llave no autorizada. Dentro de la llave existe un chip transponder que almacena un código electrónico. Al colocarla en el cilindro de encendido, la antena o bobina lectora genera un campo electromagnético, alimenta el chip y recibe su identificación. El módulo inmovilizador compara ese código con los registrados en su memoria; si coincide, envía a la ECU una autorización para habilitar inyección, encendido y, según el vehículo, el motor de arranque o la bomba de combustible.
Programar una llave no consiste solamente en cortar correctamente la parte metálica. El chip debe registrarse electrónicamente en el inmovilizador mediante un escáner compatible, acceso de seguridad, código PIN o procedimiento OEM. Durante el aprendizaje, el módulo guarda la identidad del nuevo transponder y la vincula con la ECU. Algunos vehículos permiten agregar una llave conservando las existentes; otros eliminan todas las llaves de la memoria y obligan a programarlas nuevamente en la misma sesión. Una llave puede abrir y girar el cilindro, pero si el chip no está programado, el motor no arrancará o encenderá y se apagará inmediatamente.
También se necesita sincronización cuando se reemplaza la ECU, el BCM, el tablero, el módulo inmovilizador o el cilindro con nuevas llaves. Si los códigos de seguridad entre módulos no coinciden, aparece la luz de inmovilizador, se bloquea el arranque y pueden registrarse DTC de llave no reconocida, comunicación o autorización inválida. Antes de programar deben comprobarse batería estable, antena lectora, alimentación, masas, red CAN y compatibilidad del chip. Utilizar un transponder incorrecto o interrumpir el proceso por bajo voltaje puede dejar el vehículo sin reconocer ninguna llave.