18/10/2026
Cinco etapas, más de medio siglo de ingeniería espartana y una huella imborrable en nuestros campos, aldeas y pistas de montaña. La evolución que va desde el nacimiento del Series I en la posguerra británica hasta la fuerza de trabajo del Santana Aníbal PS-10 con motor Iveco concentra la verdadera esencia del todoterreno funcional y sin concesiones.
En España tenemos un vínculo emocional y laboral único con esta saga. A partir de 1958, las instalaciones de Metalúrgica de Santa Ana en Linares comenzaron a dar vida a los Series II y posteriormente al emblemático Series III, creando máquinas que no solo levantaron cosechas enteras y abrieron cortafuegos, sino que desarrollaron soluciones propias que terminaron independizándose con los modelos Santana de los años ochenta y noventa.
Chasis de largueros, suspensiones de ballestas parabólicas, carrocerías de Birmabright para combatir la escasez de acero y cajas transfer indestructibles que todavía hoy siguen trabajando en muchísimas fincas y pistas exigentes. Cada una de estas cinco generaciones tiene defensores acérrimos: quienes no cambian la pureza de un Series I o II, los nostálgicos del salpicadero del Series III o los que prefieren el par motor y la robustez del Aníbal.
Si tuvieras que meter uno solo en tu garaje o llevarlo a una ruta extrema de fin de semana, ¿cuál sería tu elección definitiva y qué anécdota o recuerdo tienes con ellos? Déjanos tu opinión en los comentarios. 👇