23/03/2026
Cádiz, 1995 — El día que todo empezó: Eran las nueve menos algo de la mañana de un día cualquiera. Yo estaba en 8º de EGB, en los Salesianos de Cádiz. Al girar desde la calle Escalzo hacia la avenida María Auxiliadora, justo al lado del colegio, en la puerta de un taller de Renault… lo vi. Un coche que no se parecía a nada que hubiera visto antes. A primera vista pensé que era americano, pero al fijarme en la matrícula —CA-D— algo no cuadraba. Aquella matrícula ya tenía casi 20 años… y sin embargo, el coche estaba impecable. La pintura brillaba. Las llantas perfectas. El techo de vinilo como nuevo. Y entonces me fijé en un detalle que se me quedó grabado para siempre: 👉 tenía las luces de posición encendidas… en los intermitentes, como los coches americanos. Me quedé mirándolo. Por delante, por los lados, por detrás. Cuanto más lo observaba, más me impresionaba. Sonó el timbre del colegio… y yo seguía allí. Al final tuve que irme a clase (con la correspondiente regañina 😅), pero sin decir el motivo. Sabía que nadie lo iba a entender. Al salir, volví a pasar por allí… pero el coche ya no estaba. Y aun así… nunca se fue del todo. Años después descubrí que aquel coche era un Dodge 3700 GT. Y desde entonces, no dejé de buscar, aprender y seguirle la pista. Incluso volví a encontrarlo años más tarde… ya más deteriorado, pero siendo el mismo. Ese coche marcó algo en mí. Tanto… que con los años acabé participando en la fundación de el Club Dodge de España. Y más recientemente, puse mi granito de arena, para crear esta comunidad— Hoy he convertido ese recuerdo en una imagen, que poder compartir. Porque a veces, los recuerdos no se pierden… solo estaban esperando a ser reconstruidos. 🚗✨
P.D. De ese día me viene mi pasión por los coches clásicos en general y por el Dodge en particular.