26/08/2026
El refrigerante del motor debe seleccionarse por la especificación exigida por el fabricante, no únicamente por su color. Naranja, rojo, rosa, verde, azul o amarillo son colorantes utilizados para identificación comercial, pero un mismo color puede corresponder a tecnologías químicas diferentes. Por esta razón, no debe asumirse que “rosa es Toyota” o “azul es Nissan” para todos los modelos y años.
Principales tecnologías de refrigerante
IAT — Inorganic Additive Technology: tecnología tradicional basada principalmente en inhibidores inorgánicos como silicatos y fosfatos. Fue común en vehículos antiguos y generalmente requiere intervalos de sustitución más cortos.
OAT — Organic Acid Technology: utiliza inhibidores de corrosión basados en ácidos orgánicos. Normalmente ofrece mayor vida útil y es frecuente en refrigerantes modernos, aunque su formulación exacta depende del fabricante.
HOAT — Hybrid Organic Acid Technology: combina tecnología orgánica con determinados inhibidores inorgánicos. Existen múltiples variantes —por ejemplo P-OAT o Si-OAT—, por lo que dos refrigerantes identificados como HOAT tampoco son necesariamente intercambiables.
¿Se pueden mezclar refrigerantes?
No es recomendable mezclar refrigerantes solamente porque tengan el mismo color. Una combinación química incompatible puede reducir la protección anticorrosiva, modificar el pH, formar depósitos o disminuir la vida útil de componentes como radiador, bomba de agua, termostato y calefactor. Si no se conoce qué producto contiene actualmente el sistema, lo más seguro es realizar un drenaje y limpieza adecuados y cargar el refrigerante especificado.
Qué debe revisar el técnico
Antes de completar o reemplazar el refrigerante, consulta el manual de servicio o la especificación OEM correspondiente al modelo, motor y año. Verifica además concentración, punto de congelación, contaminación y estado del líquido. Como referencia general, muchos sistemas trabajan cerca de una mezcla 50/50 de concentrado y agua desmineralizada, pero siempre debe prevalecer la concentración indicada por el fabricante.