27/06/2018
Un combustible más ecológico y barato
El Autogás tiene dos ventajas principales, la medioambiental y la económica, pero hay más.
Mejora la calidad del aire:
Este combustible alternativo contribuye a mejorar la calidad del aire, en especial en las zonas urbanas ya que reduce en un 68 por ciento las emisiones de NOx y del 15 por ciento del CO2 si lo comparamos con la gasolina. Las administraciones están potenciando su uso para mejorar la calidad del aire de las ciudades e incluso por primera vez se han incluido los vehículos bifuel en un plan de ayudas a la compra del Gobierno. Pueden acogerse al Plan PIVE siempre que sus emisiones de CO2 homologadas no superen los 160 g/km.
Ventajas medioambientales frente a la gasolina
- Reducción del 68% de las emisiones de NOx
- Reducción del 15% de las emisiones de CO2
Ventajas medioambientales frente al gasóleo o biodiésel
- Reducción del 99% de las emisiones de partículas
- Reducción del 96% de las emisiones de NOx
- Reducción del 50% del nivel de ruido
- Reducción del 10% de las emisiones de CO2
Más barato: Pero la ventaja que más aporta al bolsillo del conductor es sin duda la económica y es que como media, tanto en España como en Europa, el precio del Autogás es un 50 por ciento más barato que el de la gasolina o el diésel (unos 70 céntimos el litro). Su menor coste permite un ahorro entre un 40 y 45 por ciento de combustible, un porcentaje que sería del 50 por ciento si no fuera porque los vehículos transformados a gas aumentan su consumo un 10 por ciento en comparación con la versión de gasolina. Aún así, económicamente es muy rentable. En comparación con el diésel el ahorro es del 15-20 por ciento.
El bajo precio del Autogás se debe por un lado a que el excedente de GLP previsto en todo el mundo se sitúa entre 11 y 17 millones de toneladas y por las tasas fiscales relativamente bajas que se le aplican, un mínimo de 125 €/tonelada frente a los 359 €/1.000 l de la gasolina sin plomo.
Ventajas e inconvenientes del GLP
Mantenimiento más económico: Los vehículos que se mueven con gas de automoción duplican la duración del motor debido al menor desgaste de los cilindros y segmentos del motor. El gas es más limpio, deja menos depósitos carbonosos en la combustión y permite que el aceite del motor se mantenga limpio durante más tiempo. En contra, la falta de lubricación del GLP con respecto a la gasolina puede producir un desgaste prematuro de las válvulas. Con respecto a un diésel, un vehículo gasolina con Autogás tiene por lo general menos averías y menos costosas por la ausencia de elementos mecánicos complejos como el turbo, la bomba de combustible de alta presión, etc. En caso de avería los componentes que forman el sistema de gas GLP son sencillos y por tanto su coste es más reducido. Según Nacho Pérez, miembro de la Asociación Nacional de Empresas Transformadoras de GLP, "el único mantenimiento de vehículos transformados se realiza cada 40.000 kilómetros y cuesta 30 euros más IVA".
Mayor autonomía: Un vehículo adaptado a Autogás multiplica por dos su autonomía al instalar un segundo depósito para el GLP. El depósito de gasolina se mantiene inalterado y el conductor puede utilizar ambos combustibles indistintamente. La autonomía media de un vehículo con Autogás es de 500 o 600 kilómetros, el doble si también utilizamos gasolina.
Alto nivel de seguridad: El Autogás cumple con toda la normativa que se exige al resto de carburantes. El Real Automóvil Club de España (RACE) junto a otros clubes europeos diseñó y llevó a cabo unas pruebas de choque e incendio con el fin de comprobar la seguridad de un vehículo de Autogás y la prueba demostró un alto nivel de seguridad. El depósito, los soportes y el sistema de tubos de alimentación resistieron intactos. En España no hay restricciones para que vehículos con GLP entren en aparcamientos subterráneos.