09/05/2024
Adiós a los coches diésel y de gasolina: este es el sencillo método para convertirlos en ECO.
El Gas Licuado de Petróleo (GLP) o autogás es una alternativa de combustible que resulta más económica que la gasolina o el diésel. Ya son varios los países que han adoptado este combustible, que paulatinamente se va transformando en el más usado en el mundo. España no está en ese grupo, pues solo un 0,5% del parque automotor funciona con gas licuado.
Además de ser más barato que los otros derivados del petróleo, determinados vehículos que funcionan con GLP pueden recibir la etiqueta ECO. Se trata de los vehículos que cumplan con las normativas EURO 4,5 o 6 para nafta, y 6 en caso de diésel.
La buena noticia es que un coche que funciona a nafta o diésel se puede convertir para que use gas licuado. De esta manera, es posible aprovechar la ventaja de gastar un 50% menos en combustible y, en algunos casos, de obtener la etiqueta medioambiental verde.
¿Cómo se convierte un coche para que funcione con GLP?
No es necesario comprar un coche nuevo. Es posible adaptar el coche de gasolina o diésel a GLP instalando un kit de conversión.
Este kit debe ser colocado en un taller que esté homologado por los fabricantes. Para garantizar que la conversión es segura y cumple con las normativas de la DGT, generalmente el personal del taller que instaló el kit se ocupa de llevar el coche a la ITV y entregarlo a su dueño con la inspección aprobada.
¿Qué piezas tiene el kit?
El kit lleva un conjunto de piezas que permiten el cambio del sistema de funcionamiento del automóvil. Estas piezas son:
Depósito
Tiene capacidad entre 35 y 150 litros. Generalmente se coloca en el espacio del maletero donde está la rueda auxiliar. Es decir, que se retira el neumático de emergencia y en ese lugar se instala el depósito. Para emergencias, el vehículo debe llevar otro tipo de medidas que solucionen los pinchazos.
Boquilla para la carga de gas licuado
Es el punto de ingreso del GLP al sistema. Se coloca cerca de la boquilla de nafta o diésel. Es importante tener en cuenta que existen diferentes tipos de boquillas que se usan en diferentes países. Este es un dato que los viajeros por Europa deben tener presente.
Conversor
El GLP se carga en estado líquido. El conversor es el mecanismo que convierte el líquido en gas, para que el sistema funcione.
Tuberías, inyectores, sensores
El kit de conversión de gasolina y diésel a GLP requiere cambiar tuberías, inyectores, sensores y otras partes para que el motor funcione con autogás.
Cambio de la central de regulación de combustible
Esta central es la que hace funcionar la inyección del gas licuado o de la nafta o diésel. El coche nunca funciona solo con GLP, sino que requiere de un porcentaje de nafta o diésel, que puede ser de un 90% de autogás y un 10% de nafta o diésel. El coche arranca y funciona durante unos minutos con nafta o diésel y luego pasa a GLP.
¿Qué vehículos se pueden convertir al sistema de GLP?
El kit de conversión funciona en:
Coches de gasolina matriculados a partir del año 2001 que cumplan como mínimo con la normativa EURO 3.