Todo empezó en el año 2011, en el 20 de Julio uno de los tantos barrios de nuestra comuna 13, aquejada por la indolencia de la guerra y todos esos momentos de dolor que nos dejó la operación orión, donde hay que llorar en silencio para no despertar sospechas, no hay que denunciar para salvar la vida, hay que agachar la cabeza para poder seguir respirando. Todos estos hechos no permitían que niño
s, jóvenes y adultos permanecieran en la calle, el espacio donde nuestra comunidad se expresa de forma vital, ya que los disparos y enfrentamientos era el pan de cada día; las calles se fueron oscureciendo, el temor se apoderaba de las gentes, la muerte se agazapaba en las esquinas esperando el corazón de un joven, que por el hecho de vivir en la comuna ya cargaba con el estigma del sicario, del violento asesino en moto y lo peor es que a nadie le importaba qué ocurría con los otros muchachos que habitaban las calles de nuestros barrios. El nodo número 2 compuestos por el 20 de Julio, Independencias I,2,3 y Conquistadores donde caminamos, de niños, luego de jóvenes y ahora de adultos es uno de los nodos más vulnerados donde en medio de la muerte y la tristeza causada por la barbarie, surge este proceso creativo denominado Corporación Habitante 13, en él participan aquellos otros jóvenes y mujeres, los olvidados por el sistema, los sumergidos en el trasfondo del barrio, los seres soñadores, los cargados de esperanza, esa que nace de la unión, del esfuerzo comunitario, del encuentro creativo, de aquella vibración que hace posible que algunos niños, jóvenes, mujeres y adultos de las comunas de Medellín, opten por el arte , la cultura, el deporte y la recreación como una oportunidad de generar espacios de alegría y vida. La CORPORACIÓN HABITANTE 13, es una corporación sin ánimo de lucro, que nace en el 2011, animada por la necesidad de unir esfuerzos de mujeres y hombres para mostrar lo positivo de nuestros barrios.