04/12/2025
¡Prepárense! Les abro las puertas a mi día a día. Ser compraventero es una montaña rusa: un momento estás tasando, al otro buscando el cliente perfecto. Requiere ojo de lince, paciencia de monje y la mejor estrategia de negociación. Les muestro cómo es la vida REAL, sin filtros, de estar siempre en movimiento. No es para cualquiera, pero es mi vida