09/02/2026
🚗 Después de un viaje largo, especialmente a altas velocidades, apagar el motor de inmediato no es lo más recomendable.
En ese momento el motor, el aceite y en muchos casos el turbocompresor están a alta temperatura. Si apagas el vehículo de golpe, la lubricación se detiene y el calor queda concentrado en componentes críticos, lo que puede acelerar el desgaste y degradar el aceite.
Dejar el motor encendido uno o dos minutos al ralentí permite que el aceite siga circulando y que la temperatura baje de forma progresiva.
Este pequeño hábito ayuda a proteger el motor, el turbo y el sistema de lubricación, especialmente en recorridos largos o exigentes.
Un par de minutos pueden ahorrarte muchos problemas a largo plazo.