10/10/2026
Nuestra salud mental es integral. Está atravesada por nuestros pensamientos y emociones, pero también por el cuerpo, la alimentación, el descanso, la actividad física, los vínculos, el contexto social y económico y por nuestro funcionamiento neurobiológico y neuroquímico.
La salud mental tampoco significa vivir sin problemas. Significa contar con recursos para afrontar los cambios, adaptarnos, pedir ayuda y recuperar el equilibrio cuando lo perdemos.
No somos seres aislados. Necesitamos de otros. La empatía, el respeto, la escucha y los vínculos significativos también son parte de nuestra salud.
Quizás el desafío sea entonces dejar de pensar el bienestar como una tarea exclusivamente individual.