14/10/2026
Una reflexión desde la experiencia como especialistas en materia de Seguridad y Educación vial.
Obtener una licencia de conducir no significa necesariamente estar preparado para manejar cualquier tipo de vehículo.
La formación de un conductor debe contemplar no solamente el conocimiento de las normas de tránsito, sino también el desarrollo de habilidades, coordinación, destrezas y capacidad de reacción ante situaciones imprevistas.
La incorporación de una nueva medida, mediante Circular 11/2026 desde el Ministerio de Transporte de la Pcia de Bs.As, sobre restricciones para quienes obtienen su primera licencia utilizando vehículos con caja automática representa una medida orientada a garantizar que el conductor maneje únicamente aquellos sistemas para los cuales fue evaluado.
Sin embargo, consideramos que esta medida debería aplicarse en ambos sentidos.
¿Por qué una persona que obtiene su licencia con caja automática no puede conducir un vehículo manual, pero quien obtiene su licencia con caja manual sí puede conducir uno automático sin haber recibido capacitación específica?
Desde nuestra experiencia como formadores de conducción vehicular, consideramos que existe una cuestión fundamental que merece ser analizada.
Recordamos particularmente el caso de una alumna que demostró excelentes capacidades durante su formación con un vehículo de caja manual.
Su desempeño fue sobresaliente y obtuvo satisfactoriamente su licencia de conducir.
Ese mismo día, su pareja le regaló un automóvil con transmisión automática. Lamentablemente, al comenzar a conducirlo, protagonizó un siniestro vial.
¿Qué ocurrió?
Ante la necesidad de detener el vehículo, intentó realizar instintivamente la maniobra que había aprendido durante su formación: utilizar el embrague y el freno, para detener de forma total la unidad, Sin embargo, aquel automóvil no tenía pedal de embrague.
Esa falta de familiarización con el nuevo sistema afectó su capacidad de reacción, finalizando en un Siniestro vial.
Este ejemplo demuestra que las habilidades adquiridas en un vehículo no necesariamente garantizan una adaptación inmediata y segura a otro sistema de transmisión.
Es cierto que aprender a conducir un automóvil automático puede resultar más sencillo desde el punto de vista de la coordinación inicial. Sin embargo, eso no significa que ambos sistemas sean equivalentes ni que el conductor esté automáticamente preparado para utilizarlos indistintamente.
Por eso, consideramos necesario avanzar hacia una formación vial que contemple ambas modalidades, estableciendo instancias de capacitación y evaluación específicas para quienes deseen conducir vehículos con transmisiones diferentes de aquellas con las que obtuvieron su licencia.
La seguridad vial no debe basarse en conocimientos supuestos, sino en capacidades efectivamente adquiridas y demostradas.
Porque conducir no es solamente poner un vehículo en movimiento. Es conocer su funcionamiento, dominar sus sistemas y estar preparado para responder correctamente ante una emergencia.
La verdadera prevención comienza con la educación, la capacitación y una evaluación responsable de las capacidades del conductor.
Reflexión final
Una licencia de conducir debe certificar lo que una persona realmente sabe hacer, no aquello que suponemos que sabe.
La educación vial no debe limitarse a enseñar a aprobar un examen, sino a formar conductores seguros y responsables.
Autoescuela ADM