04/08/2026
CUANDO LOS HECHOS HABLAN
En los momentos tan difíciles que nos tocó vivir como pueblo, también es justo reconocer a las personas que estuvieron presentes sin mirar horarios, cansancio ni conveniencia.
Destaco a Rodrigo Brizuela y Doria.
No lo hago desde la política,no comparto una bandera partidaria.
Lo hago como vecina,vi su compromiso y porque sería injusto callarlo.
Hay momentos en que los cargos quedan en en segundo plano y hablan los hechos.
Desde el primer día de nuestro infierno,estuvo junto a la gente, subiendo al cerro como conocedor del terreno, acompañando a quienes combatían el fuego, compartiendo el dolor,la angustia,la desesperación del pueblo de ver arder sus pasturas,su paisaje.
No fue una presencia de ocasión: permaneció hasta el final.
Quienes lo conocemos,sabemos de una sensibilidad especial con Guanchín, dispuesto siempre a ayudar,sin esperar nada a cambio, con una cercanía que muchos valoramos.
Cada uno podrá tener su opinión política,y es válido, pero también es válido reconocer cuando una persona,más allá del cargo que ocupa demuestra el compromiso, empatía y amor por su gente.
El día sábado,sexto día del incendio, tenía invitación para participar de los homenajes a Monseñor Angeleli.
Sin embargo,una finca muy cercana era amenazada por el fuego,la situación crítica y desesperante, eligió quedarse dónde más se lo necesitaba: Guanchín.
A las 7 de la mañana,ya estaba presente y partió junto a tantos bomberos, brigadistas, jóvenes del pueblo,y a todos los voluntarios que ayudaron a combatir el incendio.
Compartió el esfuerzo,la incertidumbre,y el dolor de todos.
Cuando por fin, terminó la pesadilla, también se lo vió emocionarse y llorar.
Hoy,en medio del recuerdo del incendio y todo lo vivido,muchos destacan o critican su presencia desde el primer día, pero quienes conocemos la historia y la vida de Guanchín,sabemos que ese compromiso,no nació con el fuego.
Cuando gestionó la ambulancia para el pueblo,no entregó solo un vehículo,le dió al pueblo una herramienta que significó tranquilidad, dignidad y la posibilidad de salvar vidas.
Los cargos pasan.Las obras y los gestos que mejoran la vida de la gente,permanecen.
Ojalá llegue el día en que en Guanchín se hable menos del incendio,y más de reconstrucción de su ecosistema, de su reforestación ,de la recuperación del monte nativo,de fortalecer la prevención,de reconstruir nuestro paisaje,de restaurar los senderos,de desarrollar turismo responsable,de mejorar la vigilancia etc, cuando llegue ese día,sin duda, también recordaremos quienes estuvieron presentes en nuestras horas más difíciles.