01/09/2026
La madrugada del 3 de enero, al fin pudimos ver cómo aquello que por tanto tiempo anhelamos se cumplió. Han sido muchos años esperando dar pasos firmes hacia la libertad de nuestro país y, finalmente, pudimos dar el más importante. Fuimos testigos de cómo se materializaba eso que millones visualizamos durante años en nuestros sueños de libertad: Maduro cayó y Cilia también.
La máxima figura en vida del cáncer llamado chavismo fue, por fin, puesta ante la justicia. Comenzará a rendir cuentas por tantos delitos cometidos y a pagar, desde una celda, el inmenso daño causado a nuestra nación y a tantas familias que han padecido más de dos décadas de esta pesadilla que comenzó con Hugo Chávez y que parecía no tener fin.
Y así comienza la inevitable caída de la mayor estructura criminal que ha conocido Venezuela y Latinoamérica. Una organización del mal que destruyó un país, que poco a poco fue extendiendo su daño a sus vecinos y que, además, sirvió como plataforma para el crimen internacional al promover, canalizar y participar en actividades de narcotráfico y terrorismo.
Un mal que debía terminar y que, gracias a la intervención del gobierno estadounidense, ha recibido el golpe más importante de su historia, iniciando su colapso definitivo.
Al fin renace la esperanza de que las nuevas generaciones puedan tener un mejor futuro, un mañana próspero, en paz y con justicia. Un futuro con oportunidades, en una Venezuela que, no me cabe duda, volverá a ser un país referente, no solo para la región, sino para el mundo. Volverá esa hermosa venezuela que nos arrebataron.
Al fin comienza el cambio. Al fin podemos ver la luz al final del oscuro camino al que nos condujo el chavismo.
Esperemos que esta transición cause el menor daño y sufrimiento posible a quienes hoy permanecen en el país. Que Dios los proteja y que, al culminar este proceso, podamos disfrutar de una Venezuela libre de estos criminales chavistas y de sus cómplices, quetanto daño hicieron a nuestra nación. Que nuestro país quede, por fin, en las manos correctas y se encamine hacia el progreso, que comience la reconstrucción de nuestra nación.
La justicia tardó, pero llegó. Dios está con Venezuela 🇻🇪