17/10/2025
Los fallos comunes de los sensores de presión de rueda incluyen el agotamiento de la batería, daño físico por impactos o durante el cambio de neumáticos, corrosión, y desprogramación del sistema. Estos problemas pueden llevar a lecturas incorrectas de la presión, el encendido de la luz de advertencia del TPMS, y en última instancia, afectar la seguridad del vehículo.
Fallos comunes
Batería agotada: La batería interna de los sensores tiene una vida útil limitada, generalmente entre 5 y 10 años. Una vez que se agota, el sensor deja de funcionar y necesita ser reemplazado.
Daño físico:
Impactos: Golpes fuertes contra bordillos u otros obstáculos pueden dañar el sensor, que está situado cerca del borde de la llanta.
Manipulación incorrecta: Durante el cambio de neumáticos, un profesional sin el equipo o el conocimiento adecuado puede dañar los sensores.
Corrosión: La exposición a los elementos puede causar corrosión en los componentes del sensor, lo que lleva a fallos.
Fugas en la válvula: Las juntas de goma que sellan la válvula del sensor pueden desgastarse o dañarse, causando fugas de aire. Es importante revisar el apriete de la válvula y el estado de la junta.
Desprogramación: Si la batería del vehículo se queda sin carga por completo o si el sensor es reemplazado o desmontado de forma incorrecta, la unidad de control puede perder la codificación de los sensores.