Ford A Latinoamericano

Ford A Latinoamericano ¡Viva la amistad, viva el FORD A! Más que un grupo, somos una gran familia que sobrepasa fronteras
¡Bienvenidos a esta gran familia! www.fordalatino.com

17/08/2026

Pulecia en la tarea de ayuda en el terremoto
Acá llevando leña para una olla comunitaria en Calima Darien

Listos para mañana o desfile de autos antiguos en la feria de las flores
06/08/2026

Listos para mañana o desfile de autos antiguos en la feria de las flores

Hay quienes dicen que un motor eléctrico es superior porque acelera más, hace menos ruido y requiere menos mantenimiento...
27/07/2026

Hay quienes dicen que un motor eléctrico es superior porque acelera más, hace menos ruido y requiere menos mantenimiento. Y probablemente tengan razón.
Pero también sería como afirmar que un asado en horno microondas reemplaza un asado al carbón.

Sí… ambos cocinan la carne.

Pero uno reúne a la familia alrededor del fuego, mientras el otro solo calienta el almuerzo.

En el asado al carbón el humo se mete en la ropa, el aroma invade la cuadra, alguien aviva las brasas, otro cuenta un chiste y siempre aparece un “experto” que asegura saber cuándo darle vuelta a la carne. El asado comienza mucho antes del primer bocado y termina mucho después del último.

En el microondas no hay brasas, no hay humo, no hay ritual. Solo eficiencia.

Algo parecido ocurre con los automóviles. El motor eléctrico representa la eficiencia. Es silencioso, potente y extraordinariamente eficaz.

El motor de gasolina, especialmente en un automóvil clásico, representa una experiencia. El sonido al arrancar, la vibración del volante, el cambio de velocidades, el olor de la gasolina, la paciencia para calentarlo, la conversación que despierta en cada esquina… son parte de conducirlo.
El automóvil eléctrico nos transporta. El automóvil clásico nos emociona.

Hay cosas cuyo verdadero valor no está en llegar más rápido, sino en disfrutar el camino.

Porque el progreso consiste en inventar mejores máquinas, pero la cultura consiste en conservar aquellas experiencias que nos recuerdan que seguimos siendo humanos.

El automóvil eléctrico es una maravilla tecnológica, Tendrán que demostrarlo antes de llegar a la basura; pero un Ford A, un Jaguar E-Type o un Porsche clásico despiertan emociones que no nacen de la eficiencia, sino de la historia, los sentidos y los recuerdos.

Y esa es, quizá, la mejor analogía: el microondas alimenta el cuerpo; el asado al carbón también alimenta el alma. Del mismo modo, el automóvil eléctrico mueve personas; el automóvil clásico mueve personas… y también emociones.
Julián

El Ford T pertenece a la prehistoria del automóvil. El Ford A inaugura la historia.Acá les explico mi idea No porque el ...
05/07/2026

El Ford T pertenece a la prehistoria del automóvil. El Ford A inaugura la historia.
Acá les explico mi idea

No porque el T fuera inferior —de hecho fue una revolución— sino porque con el Ford A el automóvil comienza a parecerse al que hoy conocemos.

La verdadera diferencia es que el Ford A consolidó el lenguaje universal del automóvil; cuando uno aprende a conducir un Ford A, prácticamente aprende a conducir un automóvil moderno de transmisión mecánica.

En cambio, quien aprendía en un Ford T tenía que dominar un sistema que desapareció:

• caja planetaria,
• acelerador manual
• combinación particular de pedales.

Era casi como aprender a manejar una máquina agrícola más que un automóvil moderno.

Así como la prehistoria termina cuando aparece la escritura, la prehistoria del automóvil termina cuando los autos comienzan a hablar un mismo idioma mecánico. Ese idioma nació, en buena medida, con los avances que incorporó el Ford A.

El Ford T fue el gran descubrimiento. El Ford A fue la consolidación. El primero enseñó al mundo que el automóvil podía ser para todos; el segundo enseñó cómo serían los automóviles durante el siglo siguiente. Con el T, cada fabricante hablaba todavía un dialecto propio. Con el A comenzó a escribirse el idioma común del automóvil. Desde entonces, millones de personas, al sentarse frente a un volante, encontrarían casi los mismos mandos: un embrague a la izquierda, un freno al centro, un acelerador a la derecha y una caja de cambios que, con pequeñas variaciones, sigue acompañándonos casi cien años después.

Creo que el Ford A no solo es el sucesor del T, sino que es la frontera entre la prehistoria y la historia del automóvil.

Un tributo a un personaje insigne
01/06/2026

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Con mucho sentimiento
31/05/2026

Con mucho sentimiento

En enero 2008 llegamos con Pulecia a USHUAIA al fin del Mundo, El club AVAFIN nos hizo un reconocimiento muy cálido y no...
28/05/2026

En enero 2008 llegamos con Pulecia a USHUAIA al fin del Mundo, El club AVAFIN nos hizo un reconocimiento muy cálido y nos tocó el corazón para siempre. Esa hermandad que se generó desde hace casi 20 años aún late y persiste en lo que hoy es un hilo por toda Latinoamérica
Vamos para el CUARTO ENCUENTRO EN BRASIL

La prehistoria automotriz no fue solamente la búsqueda de un motor.Fue la búsqueda humana de extender el horizonte.Prime...
26/05/2026

La prehistoria automotriz no fue solamente la búsqueda de un motor.
Fue la búsqueda humana de extender el horizonte.

Primero con ruedas.
Luego con v***r.
Después con gasolina.
Y finalmente, con historias.

Porque los imperios de hierro terminan, tarde o temprano; pero los caminos grabados en la memoria y las hermandades nacidas en una ruta son las únicas máquinas capaces de desafiar el tiempo.

Esa fue la evolución definitiva: manejando a Pulecia dejamos de medir el éxito en caballos de fuerza para empezar a medir la vida en kilómetros compartidos, abrazos, noches de taller y una que otra varada que terminó convertida en leyenda.

Al final, el verdadero milagro de la ingeniería no fue enseñarle al metal a caminar, sino lograr que un puñado de engranajes terminara convirtiéndose en una hermosa hermandad.

El espíritu en la grasaCuando te ensucies las manos hoy, recuerda que esa grasa es el óleo de una ceremonia espiritual. ...
12/05/2026

El espíritu en la grasa
Cuando te ensucies las manos hoy, recuerda que esa grasa es el óleo de una ceremonia espiritual. Estás rescatando la imperfección humana del olvido. Porque un coche moderno puede llevarte al destino, pero solo una máquina que requiere compasión puede enseñarte quién eres durante el camino.
No somos solo mecánicos de domingo; somos los guardianes de un fuego que el viento de la modernidad intenta apagar. Y mientras una biela siga golpeando con ritmo de corazón, habrá esperanza para lo que no es desechable.
Julián

Dirección

Santiago De Cali

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