02/11/2023
Los postmos y su retórica sobre el tiempo; nos venden todo como "ahora", como moderno, como actual, como cool.
Toda corriente Postmo tiene un mismo argumento tonto, carente de asidero desde cualquier ciencia o disciplina, y es el factor Tiempo, el factor cronológico presente. Toda cosa absurda o ridícula que un postmo quiera hacer, está avalada por una ley invisible y hueca, que es bautizar todo lo que hacen como “moderno”, y catalogar como anticuado retrogrado a todo aquel que les contradiga o les haga caer en la cuenta que están haciendo el ridículo.
Pese a lo absurdo, ellos continúan pensando que su fórmula cronológica es infalible. Lo curioso es que basado en esta ley invisible, usted con los años puede perder esa magia cool de ser postmo.
A todo aquel incauto que se enfrasque en una discusión inútil con un postmo (progre, feminazi, ateobully, progay, friky, fanimalista, etc), tarde que temprano vera llover sobre si, una lluvia de frases como “estamos en el 2021”, “estamos en un nuevo milenio”, “ustedes los viejos”, o el demagógico e hipócrita “llego el tiempo de los jóvenes”. Pues hoy veremos en este artículo, al mejor estilo de scooby doo, que detrás de esa estrategia absurda de los postmos, no hay ningún monstruo, si no un id**ta disfrazado de monstruo.
Nuestro primer tema se llama:
𝗘𝗟 𝗔𝗛𝗢𝗥𝗔 𝗣𝗢𝗦𝗧𝗠𝗢
En repetidas ocasiones, los postmos esconden en sus conversaciones frases alusivas al tiempo, y son maestros en hacer parecer sus ideologías como modernas, y cualquier rastro de sensatez y lógica como anticuadas. Les suenan frases como:
𝘠𝘰 𝘮𝘦 𝘪𝘥𝘦𝘯𝘵𝘪𝘧𝘪𝘤𝘰 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘶𝘯 𝘤𝘢𝘣𝘢𝘭𝘭𝘰 𝘩𝘰𝘮𝘰𝘴𝘦𝘹𝘶𝘢𝘭, 𝘮𝘦 𝘨𝘶𝘴𝘵𝘢 𝘤𝘰𝘮𝘦𝘳 𝘱𝘢𝘫𝘢 𝘺 𝘻𝘢𝘯𝘢𝘩𝘰𝘳𝘪𝘢𝘴, 𝘮𝘦 𝘰𝘱𝘦𝘳é 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘵𝘦𝘯𝘦𝘳 𝘤𝘳𝘪𝘯 𝘥𝘦 𝘤𝘢𝘣𝘢𝘭𝘭𝘰 𝘩𝘢𝘴𝘵𝘢 𝘭𝘢 𝘮𝘪𝘵𝘢𝘥 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘦𝘴𝘱𝘢𝘭𝘥𝘢, 𝘺 𝘮𝘦 𝘱𝘶𝘴𝘦 𝘩𝘦𝘳𝘳𝘢𝘥𝘶𝘳𝘢𝘴 𝘦𝘯 𝘭𝘰𝘴 𝘱𝘪𝘦𝘴 𝘺 𝘮𝘢𝘯𝘰𝘴, 𝘺 𝘴𝘰𝘴𝘵𝘦𝘯𝘨𝘰 𝘳𝘦𝘭𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯𝘦𝘴 𝘴𝘦𝘹𝘶𝘢𝘭𝘦𝘴 𝘤𝘰𝘯 𝘙𝘰𝘣𝘦𝘳𝘵𝘰, 𝘰𝘵𝘳𝘰 𝘢𝘮𝘪𝘨𝘰 𝘲𝘶𝘦 𝘴𝘦 𝘪𝘥𝘦𝘯𝘵𝘪𝘧𝘪𝘤𝘢 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘤𝘢𝘣𝘢𝘭𝘭𝘰 𝘩𝘰𝘮𝘰𝘴𝘦𝘹𝘶𝘢𝘭 𝘱𝘳𝘰𝘨𝘳𝘦𝘴𝘪𝘴𝘵𝘢. 𝘕𝘰𝘴 𝘤𝘰𝘯𝘰𝘤𝘪𝘮𝘰𝘴 𝘩𝘢𝘤𝘦 𝘥𝘪𝘦𝘻 𝘢ñ𝘰𝘴, “𝘤𝘶𝘢𝘯𝘥𝘰 𝘭𝘢 𝘴𝘰𝘤𝘪𝘦𝘥𝘢𝘥 𝘌𝘙𝘈 𝘮á𝘴 𝘤𝘰𝘯𝘴𝘦𝘳𝘷𝘢𝘥𝘰𝘳𝘢” 𝘺 𝘯𝘰 𝘤𝘰𝘮𝘱𝘳𝘦𝘯𝘥í𝘢 𝘯𝘶𝘦𝘴𝘵𝘳𝘰 𝘢𝘮𝘰𝘳. 𝘗𝘦𝘳𝘰 𝘦𝘴𝘰 𝘦𝘳𝘢 𝘈𝘕𝘛𝘌𝘚, 𝘦𝘯 𝘦𝘴𝘰𝘴 𝘵𝘪𝘦𝘮𝘱𝘰𝘴. “𝘈𝘏𝘖𝘙𝘈” 𝘵𝘰𝘥𝘰 𝘦𝘴 𝘥𝘪𝘧𝘦𝘳𝘦𝘯𝘵𝘦, 𝘺 “𝘠𝘈” 𝘯𝘰 𝘦𝘴 𝘮𝘢𝘭 𝘷𝘪𝘴𝘵𝘰.
Nótense bien las palabras “Antes”, “Era”, todo en pasado; nótese el uso absurdo y repetitivo de la palabra “Conservador”, y más aún, noten bien el uso perverso de la palabra “Ahora”.
Un relato curioso, pintoresco y totalmente ridículo, se convierte de repente en una pieza de modernidad, de evolución positiva, y de igual manera todos aquellos que no somos caballos homosexuales progresistas pasamos a ser los malvados intolerantes que no comprendemos lo edificante que es un caballo homosexual con herraduras en manos y pies humanos, muy diferentes a los cascos de un caballo normal, o dicho en lenguaje postmo “caballo antiguo”.
Dejando a un lado este relato, y sumando todas las posibilidades de conversación con un postmo, encontramos como común denominador, el uso de la palabra “Ahora”, como palabra espantapájaros (*) muy bien utilizada, para trabajar la psiquis de la gente, y sembrar la idea postmo de que “Ahora”, eso tan loco es bueno y moderno.
¿𝗤𝗨𝗜𝗘𝗡 𝗗𝗘𝗧𝗘𝗥𝗠𝗜𝗡𝗔 𝗘𝗟 𝗔𝗛𝗢𝗥𝗔?
Siempre lo he dicho; el clima es incontrolable, y no puedes alterarlo. Si llueve, llueve, y no hay más que hacer que protegerse. Si cae nieve, caerá sin remedio, y solo deberás preparar tu casa, tu auto, tu ropa y tu despensa, para combatirla. La edad es incontrolable y por más que trates no puedes alterarla: irremediable mente a los niños les cambiaran los dientes, a las chicas les saldrá el busto, los jovencitos tendrán que afeitarse, niños y niñas lidiaran con el cambio hormonal, y esto seguirá hasta el fin de nuestros días.
Pero cuando te dicen que “Ahora” se usan los pantalones bota campana, cuando te dicen que “Ahora” se usa el cabello largo, que “Ahora” se usan los tonos claros, que la última colección de otoño/verano dice que “Ahora” se debe usar ropa de cuero, notas una gran diferencia con el clima o con la edad.
Hay unos “AHORAS” que son determinados por mortales comunes y corrientes, y por ende no se pueden tomar como verdades absolutas. Cuando el meteorólogo te diga que “AHORA” habrá tormentas, estamos hablando de algo absolutamente cierto, inalterable, que nos atañe a todos, y que además tiene un asidero científico.
El AHORA Postmo solo existe en la mente del postmo, pero el, quiere declararlo como el presente oficial; el postmo que se queja de imposiciones, de dictaduras o de adoctrinamiento, intenta "imponer" de manera "dictatorial" sus ideologías Postmo, intentando así "Adoctrinar" una nueva generación.
Por eso el postmo come tierra, es homosexual, vandaliza la ciudad, se identifica como bebé, habla de tolerancia pero hace Bullying a los creyentes y a la gente común, pero intenta decirte que es normal, porque el te habla desde su normalidad, y esa normalidad para el es su ahora, y por ende (según el) deberá ser el ahora de todos.
El AHORA postmo carece de asidero, no nos atañe, no es una verdad irrefutable, no es un hecho natural o científico, y no representa un avance para la sociedad. Solo representa un intento por posicionar una ideología, con un poco de marketing encubierto.
Cuando un Postmo te diga que “AHORA” pagarle una carrera universitaria a tu gato es normal, que tinturarse las axilas y escribir cosas en los senos es algo normal y en pro de la mujer, que dictarle clases a los niños disfrazado de Drag Queen es algo muy normal, que prohibir el internet en un país y obligarlos a ver noticias falsas es muy normal, sabras bien que se trata de un “AHORA” de origen postmo.
𝗨𝗦𝗧𝗘𝗗𝗘𝗦 𝗟𝗢𝗦 𝗩𝗜𝗘𝗝𝗢𝗦 𝗬 𝗡𝗢𝗦𝗢𝗧𝗥𝗢𝗦 𝗟𝗢𝗦 𝗝𝗢𝗩𝗘𝗡𝗘𝗦
Aparte del “ahora” postmo, los inteligentes también debemos lidiar con otra palabra tristemente desgastada por los postmos. La palabra VIEJO, que como toda palabra que usan los postmos, está muy mal utilizada.
Una estrategia maquiavélica utilizada por postmos y progres (en política), es dividir a la gente (muy Adolfo Hi**er). La más común, es dividirla en Jóvenes y Viejos.
Si yo quisiera posicionar un producto, ideología o movimiento, tengo dos opciones: una legal y una ilegal y nada sincera y carente de valor:
LA LEGAL
Puedo promover mi idea o producto, y exaltar sus bondades. Algo como el famoso pitch que mencionan en Shark Tank y en negocios de emprendimiento. Conoces las ventajas y cualidades de tu discurso, las exaltas y tratas de ganar público.
LA ILEGAL POSTMO
Puedo inventar un enemigo, hacer que la gente lo odie, decirle que es la causante de que seas infeliz, pobre, gordo, flaco, enfermo, triste o soltero. Y les digo que la solución para combatir ese “supuesto enemigo”, es adherir a mi ideología o comprar mi producto.
En otras palabras: sé que no tengo oportunidad de ganar público, mi idea es deficiente, y ya intenté varias veces de convencerlos con palabras y no funcionó.
En política, muchos políticos postmo, intentan endulzar el oído de los jovenes, porque saben que necesitan seducir y adoctrinar a la próxima generación de votantes, y les hablan como gigoló a mujer necesitada. Por eso la desmedida forma de adularlos, tratando de convencerlos que el candidato de oposición es su enemigo, y es VIEJO, y está en contra de los pobres jóvenes.
Cuando un Postmo quiere ganar rápidamente una conversación, abusa del uso de la palabra VIEJO:
-𝘜𝘴𝘵𝘦𝘥 𝘯𝘰 𝘦𝘯𝘵𝘪𝘦𝘯𝘥𝘦, 𝘪𝘨𝘯𝘰𝘳𝘢𝘯𝘵𝘦, 𝘱𝘰𝘳𝘲𝘶𝘦 𝘦𝘴 𝘮𝘶𝘺 𝘷𝘪𝘦𝘫𝘰. 𝘚𝘶𝘴 𝘤𝘳𝘦𝘦𝘯𝘤𝘪𝘢𝘴 𝘴𝘰𝘯 𝘷𝘪𝘦𝘫𝘢𝘴, 𝘴𝘶 𝘮𝘰𝘥𝘰 𝘥𝘦 𝘱𝘦𝘯𝘴𝘢𝘳 𝘦𝘴 𝘷𝘪𝘦𝘫𝘰, 𝘴𝘶 𝘦𝘥𝘶𝘤𝘢𝘤𝘪ó𝘯 𝘧𝘶𝘦 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘝𝘪𝘦𝘫𝘢, 𝘺 𝘱𝘰𝘳 𝘦𝘴𝘰 𝘯𝘰 𝘦𝘴 𝘮𝘰𝘥𝘦𝘳𝘯𝘰 𝘤𝘰𝘰𝘭 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘯𝘰𝘴𝘰𝘵𝘳𝘰𝘴. 𝘌𝘯 𝘴𝘶 é𝘱𝘰𝘤𝘢 𝘯𝘰 𝘩𝘢𝘣í𝘢 𝘤𝘢𝘣𝘢𝘭𝘭𝘰𝘴 𝘩𝘰𝘮𝘰𝘴𝘦𝘹𝘶𝘢𝘭𝘦𝘴 𝘲𝘶𝘦 𝘩𝘢𝘣𝘭𝘢𝘳𝘢𝘯 𝘦𝘴𝘱𝘢ñ𝘰𝘭 𝘺 𝘵𝘶𝘷𝘪𝘦𝘳𝘢𝘯 𝘮𝘢𝘯𝘰𝘴 𝘺 𝘱𝘪𝘦𝘴 𝘩𝘶𝘮𝘢𝘯𝘰𝘴.
Muy bien; he querido a la luz de la lógica y de la sensatez, mostrárles nuevamente, como las ideologías postmo se basan en absolutamente nada, y su normativa carece 100% de coherencia.
VIEJO
La palabra viejo, es una de las palabras más relativas, abstractas, y poco precisas que existen. En todo diccionario se explica que la palabra es muy relativa, y su significado prácticamente se lo da el contexto de la conversación.
Les escribí anteriormente, como nadie te puede decir “Mojigato”, porque eso no se puede medir con ningún método, y el concepto varia de persona a persona; tampoco nadie te puede decir conservador, porque el concepto está en la mente del otro, y lo conservador no se mide en grados centígrados, decibeles o joules.
La palabra VIEJO carece de precisión y es utilizada con fines peyorativos y ofensivos (a veces en bromas con amigos y familiares).
¿Qué es un Viejo? No se sabe. ¿Cuándo se es viejo? Totalmente impreciso de saber. Para mí, mi mama era vieja, hasta que hablé con mi primito de diez años, que me dijo que yo era muy viejo para jugar Nintendo con él (eso dolió).
A los diez años eres muy viejo para usar chupo y andar en carrito, pero a los 15 eres muy viejo/a para ver Nickelodeon y Cartoon Network; a los 20 eres muy viejo/a para subir a un columpio o usar cualquier juego de un parque; a los 25 ya eres viejo/a para convocarte a la selección de tu país en fútbol o cualquier deporte, y a los 30 ya eres viejo/a para estar en una boy band o cantar Rock-pop juvenil a lo Avril, a lo Britney o a lo Selena Gómez.
En definitiva, la palabra viejo, aplicada al ser humano, es una manera muy patética y pesimista de ver la vida, ya que siempre seremos viejos para algo, y desde el año de edad ya somos viejos para algo (comer compota, dormir en cuna, etc). Si me preguntan, la palabra viejo solo debería usarse para la comida, ya que la caducidad si se puede metodizar, se puede advertir, y consumir un alimento “viejo”, si puede ser nocivo para la salud.
Dicho esto, sabemos que el presente no se puede regir por una ideología de un grupo pequeño de personas, con propósitos claros. Nadie puede obligarte a pensar de X o Y modo, con la falacia del AHORA POSTMO. Tampoco nadie puede decirte Viejo a ti, o a tus creencias, ya que la acusación de vejez es absurda. Tan ridícula como decir que comer hamburguesa es algo viejo, porque la receta existe hace muchas décadas. La realidad es que no todo en nuestra vida envejece, como lo hacen los seres vivos, las frutas, las verduras, y la ropa después de cientos de lavadas.
Como lo escribí en otra oportunidad, la palabra EVOLUCION no significa de ninguna manera “mejora” o “progreso”, ni garantiza que todo mejore con el paso del tiempo.
Evolución es un término biológico que habla del proceso de cambio a través del tiempo, y el cambio de un tomate a través del tiempo es llegar a la putrefacción.
Si alguien te dice que su gato es su hijo y heredará sus bienes cuando muera, si alguien te dice que la homosexualidad está de moda y “AHORA” está muy bien vista, si alguien te dice que tener s**o con un auto Renault es algo muy moderno, si alguien te dice que se operará y se pondrá unas orejas en la cabeza porque se identifica como un gato, pues ten la certeza de que han evolucionado… en la locura.
Que hagan esto en el presente, no significa desde ninguna ciencia que esté bien o sea correcto; que no lo hayan hecho antes no quiere decir que la sociedad de antes no fuera chévere o cool; si no estás de acuerdo no significa que no seas una persona agradable, sensata, cool y divertida.
El abuso del tiempo en el afán de avalar las conductas postmo, es un intento desesperado de los postmo por sentirse bien con ellos mismos. En el fondo ellos saben que todo lo que hacen y dicen, es bastante absurdo, y es difícil de que cale en el grueso de la sociedad (el target de los movimientos postmo). Por esta razón apelan a la parte superficial del ser humano, esa vieja confiable, el miedo a no ser aceptados; por el miedo a no ser aceptados o por el miedo a recibir burlas, es que muchos han llegado a caminos que no los llevan a la felicidad.
Recuerden gente inteligente: ustedes no son Jóvenes, ni tampoco viejos. Ustedes son seres humanos, y en cada etapa de la vida tienen un valor y una cualidad diferente. Ustedes deciden como se sienten.
Creer una cosa o la contraria, no te hace mejor, ni más chévere, ni más cool moderno. Lo que te hace chévere, cool y moderno, es no ser invasivo ni ofensivo con tu creencia, ni creerte mejor, superior o más inteligente que otro.
Algo divertido, que neutraliza el postmo lenguaje y lo deja sin efectos, es que en mi país Colombia (más exactamente en Bogotá), la palabra Viejo se usa con mucho cariño en hombres, y en mujeres se utiliza para describir una mujer demasiado hermosa:
-Uy ¿Vieron a Angela? ¡Qué Viejota!
Y por otro lado la palabra Joven, siempre antecede a un regaño o un reclamo:
-¿Usted donde andaba a estas horas Jovencita? O ¿Jovencito, usted cree que se manda solo?